viernes, 9 de septiembre de 2011

!Hacia delante!

1.Normalidad.

Gente procedente de la (rápidamente fraccionada) corriente dominante de la sociedad occidental hoy, tienen un placer peculiar en considerarse a si mismos "normales" en comparación con delincuentes, radicales y otros miembros de grupos marginales. Ellos tratan esta "normalidad" como si fuera una indicación de salud mental y rectitud moral, contemplando a los "otros" con una mezcla de pena y disgusto.
Pero si consultamos la historia, podemos ver que las condiciones y patrones de la vida humana han cambiado tanto en los dos siglos pasados que es imposible hablar de ningún estilo de vida disponible para los humanos hoy que pueda ser "normal" en su sentido natural, cuando ha sido modificado por muchas generaciones. De los estilos de vida que una joven creciendo en occidente puede elegir, ninguno es como para el que sus ancestros fueron preparados por siglos de selección y evolución natural.
Es más creíble que la "normalidad" que esa gente protege con tanto cariño sea más bien el sentimiento de normalidad que resulta de la conformidad con un estándar. Estar rodeado por otros que ser comportan de la misma manera, que están condicionados por las mismas rutinas y expectativas, es tranquilizador porque refuerza la idea de que uno esta siguiendo el camino adecuado: si la mayoría de la gente toma las mismas decisiones y vive acorde a las mismas costumbres, entonces esas decisiones y esas costumbres deben ser las correctas.
Pero el simple hecho de que un numero de personas viva y actué de una determinada manera no hace que esta forma de vida sea el que les va a traer una mayor felicidad. Además los estilos de vida asociados con la corriente establecida americana y europea (si eso realmente existe) no has sido elegidas sin miedo ni presión por aquellos que las persiguen, sino que han aparecido como un subproducto de las agitaciones tecnológicas y culturales. Una vez que nos demos cuenta que no hay nada necesariamente "normal" en la "vida normal". Podremos empezar a preguntarnos la mas importante cuestión del siguiente siglo: ¿Hay otras formas de pensar, actuar y vivir que puedan ser mas satisfactorias y excitantes que las formas de pensar, actuar o vivir que tenemos ahora?

II Transformación.

Si el conocimiento acumulado de la civilización occidental tiene algo de valor que ofrecernos en este punto, es la conciencia de todo lo que es posible cuando se involucra el ser humano. Por lo demás nuestros insensatos eruditos en historia, sociología y antropología, pueden al menos mostrarnos una cosa: Que los humanos han vivido en un millar de diferentes tipos de sociedades con diez mil escalas de valores diferentes, diez mil maneras diferentes de relacionarse entre ellos y el mundo a su alrededor, diez mil concepciones de si mismos. Viajar un poco todavía puede mostrarnos la misma cosa, si llegamos allí antes de que la Coca-Cola y la Mtv lleven mucho tiempo.
Esa es la razón por la cual no podemos evitar reírnos cuando alguien se refiere a la "naturaleza humana", invariablemente en el proceso de excusarse a si mismo por su miserable resignación ante nuestro supuesto destino.
¿No entendemos que tenemos un antepasado común con los erizos de mar? Si diferentes medios ambientes pueden hacer estos primos lejanos tan diferentes de nosotros, cuanto mas será posible cambiar con pequeñas mutaciones en nosotras mismas y nuestras interacciones. Si notamos que nos falta algo (y debemos admitir, amargamente, que asi es) en nuestras vidas, que hay cualquier cosa innecesariamente trágica o sin significado en ella, o algun rincón de felicidad que todavía no nos hemos atrevido a explorar a conciencia, entonces todo lo que tenemos que hacer es cambiar nuestro entorno de acuerdo a eso. "Si quieres cambiar el mundo, cámbiate a ti mismo" es el dicho, hemos aprendido que también funciona al revés.
Y hay otro descubrimiento valioso que nuestra especie han hecho, lamentablemente a la manera dura: Nosotros somos absolutamente capaces de cambiar entornos. El lugar donde duermes, cagas, o estas leyendo esto, probablemente fue completamente diferente hace cien años, sin mencionar como fue hace dos mil años, y casi todos los cambios que se han producido fueron hechos por seres humanos.
Hemos rehecho completamente el mundo en los pocos siglos pasados, cambiando la vida de casi cada clase de planta y animal, la nuestra mas que ninguna. Solo nos queda experimentar con ejecutar (o, quizá, no ejecutar) estos cambios intencionadamente, de acuerdo con nuestras necesidades y deseos, en vez de a merced de irracionales e inhumanas fuerzas como la competición, la superstion o la rutina.
Una vez que comprendemos esto, podemos reclamar un nuevo destino para nosotras, individual y colectivamente. No volveremos a ser zarandeadas por poderes que parecen fuera de nuestro control, en vez de eso, en esta exploración propia a traves de la creación de nuevos entornos, aprenderemos todo lo que se puede hacer. Este camino nos llevara fuera del mundo tal y como lo conocemos, mas lejos de los mas lejanos horizontes que podemos ver desde aquí. Nos convertiremos en artistas de la clase más importante, pintando con el deseo como medio, creando deliberadamente y recreándonos, convirtiéndonos en nuestra más grande obra de arte.
Para conseguir esto, hemos de aprender como coexistir y colaborar exitosamente: ver como de interconectadas están todas nuestras vidas, y finalmente aprender a vivir sin olvidar esto. Hasta que esto se haga posible, cada uno de nosotros no solo no aprovechara el potencial de sus semejantes, si no que se negara el suyo propio. Porque todas hacemos juntas el mundo en que debemos vivir.
La otra cosa que nos falta es el conocimiento de nuestros propios deseos. El deseo es una cosa resbaladiza, amebica y difícil de clasificar, sin hablar de ser consecuentes con el. Si vamos a construir nuestro destino persiguiendo y transformando nuestros deseos, debemos primero encontrar caminos para descubrir y liberar nuestros amores y anhelos. Para esto, ninguna experiencia o aventura será nunca suficiente. Asi las creadoras de este nuevo mundo deben ser mas generosas y mas ávidas que nadie que las haya precedido! mas generosas entre ellas y mas ávidas de vida!

III. Utopía

Incluso desde aquí, nosotras podemos saborear la pregunta en la punta de tu lengua: ¿No es una utopía?
Bien, por supuesto que lo es. ¿Sabes cual es el mayor miedo de la gente? Es que todos los sueños que tenemos, todas las locas ideas y aspiraciones, todos los románticos anhelos imposibles y visiones utópicas, se pueden hacer reales, el mundo puede conceder nuestros deseos. Gastamos nuestras vidas haciendo todo lo posible para esquivar esta posibilidad: nos machacamos con cada tipo de inseguridad, saboteamos nuestros propios esfuerzos, minamos nuestros asuntos amorosos y vertemos amargas lagrimas antes de que el mundo haya tenido la oportunidad de derrotarnos... porque no hay peso mas duro de soportar que la posibilidad de que cada cosa que queremos sea posible. Si esto es verdad, entonces si que hay cosas importantes en juego en esta vida, cosas para ser realmente ganadas o perdidas.
Nada puede ser tan rompecorazones que fallar cuando el éxito es realmente posible, asi hacemos cualquier cosa que podemos para no tratar de intentarlo, para evitar tener que intentarlo.
Porque si hay la mas ligera posibilidad de que los deseos de nuestro corazón se puedan realizar, entonces, por supuesto, la única cosa que tiene sentido es que nos lancemos completamente en su persecución y que nos arriesguemos a rompernos el corazón. Desesperación y nihilismo parecen más seguros, proyectando nuestra desesperanza al cosmos como excusa para no intentarlo. Así permanecemos, agarrados a la resignación, tan seguros como cadáveres en sus ataúdes (la seguridad es mejor, lo siento...)... pero esto no puede conjurar todavía la amenazadora posibilidad. De este modo, en nuestro desesperanzado vuelo sobre la tragedia real de mundo, solo amontonamos sobre nuestras cabezas falsas tragedias, innecesarias tragedias, también.
Quizá este mundo nunca se adapte a nuestra necesidades -la gente siempre morirá antes de estar preparada, tendremos relaciones perfectas que se arruinaran y terminaran, algunas aventuras acabaran en catástrofe y hermosos momentos serán olvidados- Pero lo que rompe nuestro corazón es la manera en la que escapamos de estas inevitables verdades para caer en los brazos de cosas mas horribles. Puede ser verdad que cada persona esta perdida en un universo indiferente, encerrada para siempre en una terrible soledad, pero no tiene porque ser verdad que la gente muera de hambre mientras otros destruyen comida o dejan campos fértiles sin cultivar. No tiene por que ser verdad que hombres y mujeres malgasten sus vidas trabajando para servir la hueca avaricia de unos pocos ricos, solo para sobrevivir. No tiene porque ser verdad que nunca nos atrevamos a decirnos lo que realmente queremos, atrevernos a compartirnos honestamente, usar nuestros talentos y capacidades para hacer la vida mas soportable, por no hablar de mas hermosa. Es una tragedia innecesaria, una tragedia estupida, patética y sin sentido. Ni siquiera es utópico que queramos poner fin a farsas como estas. Si podemos creer, sentir realmente, la posibilidad de que seamos casi invencibles y que podamos conseguír cualquier cosa que queramos hacer en el mundo, no parecerá que esta fuera de nuestros limites corregir semejantes absurdidades.
Lo que te suplicamos que hagas no es poner fe en lo imposible, sino tener el coraje de enfrentar la terrible posibilidad de que nuestras vidas están realmente en nuestras propias manos, y actuar de acuerdo a eso: no dar por supuesta cada miseria que el destino y la humanidad han apilado sobre nosotros, sino contraatacar, ver cuales de ellas podemos sacudirnos. Nada puede ser más trágico y más ridículo, que vivir la vida entera en busca del cielo sin haber siquiera estirado nuestros brazos.
Luchar por la vida es el mejor camino a la felicidad.


Crimethinc. Forward!

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